MANIFIESTO DE APOYO DE SINDICALISTAS A LA CANDIDATURA NAFARROA BAI

POR UNA NAVARRA MÁS JUSTA Y SOLIDARIA


Los y las sindicalistas firmantes de este manifiesto, con afiliación en Navarra a diversos sindicatos, y a título individual, quieren expresar su apoyo a la candidatura NAFARROA BAI en las próximas elecciones del 14 de Marzo.

La actividad sindical que llevamos a cabo requiere, en un momento como el actual, tomar una posición que contribuya a tener voz propia en Madrid; para así denunciar y reflejar los problemas que, de manera particular, afectan a un núcleo tan importante de la sociedad navarra. La lucha continua de trabajadores y trabajadoras, por mejorar sus condiciones de vida y trabajo, atraviesa, en el presente, una realidad tan difícil como incierta ante un mundo económico globalizado e insensible a las dificultades del día a día de las personas asalariadas.

A esta reflexión, tan obvia, tenemos que añadir, de forma esencial, la actitud de la derecha navarra, gobernando como gran aliada de los sectores más reaccionarios y neoliberales. Es evidente que su forma de regentar está dirigida a favorecer las ansias de acumular beneficios de las multinacionales a costa de disminuir nuestra calidad de vida. Aparte, sirven de voceros en la amenaza constante que estas empresas lanzan de irse a otros lugares y cerrar sus plantas en Navarra: conflictos como los de KAYABA, TRW-Orkoien, SAS, sirven de ejemplo.

La falta de desarrollo de una política industrial propia, es algo que también nos inquieta. Los últimos gobiernos en Navarra no han apostado en esta dirección, ya que, han preferido dejar abierto sólo el campo a las empresas transnacionales. Es necesario un plan industrial con participación sindical sin exclusiones, para desarrollar políticas que desde el sector público y privado generen puestos de trabajo; en lo cual, se necesita de manera imperante la construcción de un tejido productivo propio. A la vez que se hace necesario un control de las ayudas a las empresas, estableciendo contrapartidas claras que impidan que éstas puedan recibir dinero público sin ningún compromiso con la sociedad navarra.

Pensamos, asimismo, que se está favoreciendo la especulación, el llamado pelotazo, como en casos recientemente conocidos, maleando y fomentando la desconfianza en lo que significa la gestión pública.

Una sociedad cohesionada en clave de progreso sólo tiene un camino: la justa redistribución de la riqueza generada por todos. Un sistema fiscal como el que padecemos en Navarra nos lleva a lo mismo de siempre: unos cada vez más ricos, el resto igual o peor.

Creemos que NAFARROA BAI, cuando esté en Madrid, puede poner el acento en lo manifestado hasta ahora, asumiendo los retos que los trabajadores y trabajadoras de Navarra tienen para avanzar en el bienestar de nuestra sociedad y contribuir al necesario cambio en las políticas socio-laborales, tan injustamente mermadas en los últimos tiempos.

Si vamos a lo concreto, enumeraremos una a una las preocupaciones que nos aquejan:
La discriminación de la mujer a la hora de incorporarse al sistema productivo, siendo el mayor índice de paro el que se da en este sector, necesita de una política clara para fomentar el empleo femenino y una igualdad efectiva en derechos y oportunidades, que sancione cualquier discriminación por razones de sexo y que en la práctica haga posible poder conciliar la vida laboral y familiar sin que tenga que ser la mujer la que en general lleve el peso principal.

La marginación de los y las jóvenes, a quienes sólo se les incorpora al trabajo en términos de precariedad, dándoles a elegir entre el paro o contratos temporales, con dobles escalas salariales y peores condiciones que los indefinidos, hace imprescindible aplicar políticas decididas que erradiquen esta situación: leyes que hagan difícil el alto grado de inestabilidad laboral, que defiendan unos mínimos derechos para las nuevas generaciones que se incorporan al mercado de trabajo e impidan la creciente discriminación que estos sectores están sufriendo.

La sobre-explotación de los trabajadores y trabajadoras inmigrantes pone de manifiesto la falta de rigor a la hora de dirigir a la inspección de trabajo contra el trabajo ilegal, fuera de normativa, que se les aplica. En este ámbito, son necesarias medidas legales que luchen contra la discriminación que sufre la inmigración y políticas que ayuden a su integración y bienestar social digno.

Mención especial, por su gravedad, merece el alto índice de accidentes laborales , muchos de ellos con resultado de muerte, que padece Navarra; señal de un planteamiento sumiso a las empresas a la hora de exigir responsabilidades y medios para evitar esta trágica circunstancia. Se necesita, además, una voluntad política que lleve a la práctica el máximo rigor a la hora de aplicar las leyes de prevención de riesgos, con control exhaustivo y castigos ejemplares a las infracciones.

A la reivindicación pendiente e histórica de las 35 horas de jornada semanal para todos los sectores productivos, como una manera de distribuir el trabajo existente, eliminando el paro y a la vez mejorando nuestra vida familiar y social, añadimos como urgentes, la de un salario mínimo con el que se pueda vivir, la equiparación a éste de todas las pensiones que están por debajo y una renta básica que garantice una existencia digna, capaz de afrontar las diferentes realidades de exclusión social.

La defensa de las trabajadoras y trabajadores autónomos y de sus derechos, así como la aplicación de un código mínimo en materia de salario, condiciones de trabajo y previsión social, por debajo del cual sea considerado ilegal cualquier tipo de contratación.

Es imprescindible una renta digna para las personas que viven de sus explotaciones agrícolas o ganaderas, basada en precios justos. Vemos necesario defender el modelo de explotación familiar y lograr la igualdad de derechos jurídicos y laborales para los trabajadores y trabajadoras del campo. Amparando una agricultura y ganadería sostenibles y de futuro, lograremos la calidad y seguridad de los alimentos.

Es urgente primar aquellas prácticas en materia de medio ambiente que pongan por delante el respeto a la naturaleza al máximo beneficio y supongan ahorros energéticos y menos contaminación, así como el fomento de todas aquellas experiencias de economía solidaria que puedan constituir a futuro una clara alternativa a los estragos de las políticas neoliberales y un modelo de desarrollo sostenible y consumo responsable.

Tampoco podemos olvidarnos de la insensibilidad que la administración y muchas empresas navarras muestran hacia el euskera, no dando facilidades para su aprendizaje ni fomentando su uso interno de manera oficial junto al castellano.

Pensamos que una voz progresista y vasquista como NAFARROA BAI nos garantiza que estas demandas pendientes y retos de futuro tengan el eco suficiente para seguir avanzando en su consecución.

Necesitamos también que se denuncie el fraude fiscal existente en Navarra, donde el perjuicio recae sobre los trabajadores y trabajadoras, que a su vez, parecen ser, los únicos sujetos a controlar, dejando que quienes más tienen que contribuir, esquiven a hacienda.

Quienes suscribimos esta declaración somos sindicalistas dentro del movimiento obrero navarro, cuya visión no se limita a Navarra. Caminamos junto al resto de trabajadores y trabajadoras de EUSKAL-HERRIA en la consecución de unos objetivos transformadores de nuestra sociedad, así como para alcanzar las cuotas de soberanía que hoy se nos niegan. Por todo ello, debe desaparecer la actual limitación de los dos gobiernos autónomos para adquirir competencias en materia de trabajo, seguridad social, y políticas activas de empleo. Sólo gestionando nuestro propio marco laboral podremos solucionar los problemas.

Así mismo resaltamos nuestra perspectiva internacional en la lucha de todos los trabajadores y trabajadoras del mundo en contra de un sistema económico y político uniformador e imperialista, generador de guerras injustas e interesadas y grandes desigualdades entre unas zonas geográficas y otras, al que tenemos que plantar cara desde todos los rincones.

NAFARROA BAI a partir de estas elecciones tiene un largo camino por andar en la consecución de una Navarra más justa y solidaria.